Santorini: La ciudad soñada

por | mayo 24, 2018
Regata en Santorini. Derechos al autor

Hermoso velero en una de las playas de Santorini

Lo primero que se viene a la mente a la hora de hablar de Grecia, es la bella Santorini. Reconocida no solo por su belleza y antiguedad, sino también por sus exquisitos vinos y playas de arenas blancas. Te invitamos a seguir leyendo y conocer un poco mas la hermosa ciudad de Santorini.

Santorini esta formada por una gigantesca laguna central, más o menos ovalada, de unos 12 km de longitud y 7 km de anchura, rodeada por tres lados por altos acantilados de unos 300 metros de altura. Las pendientes de la isla descienden desde lo alto del acantilado hasta el circundante mar Egeo.

En el cuarto lado, la laguna está separada del mar por una isla mucho más pequeña llamada Thirasia;1​ la laguna se une al mar por dos sitios, al noroeste y al sudoeste. Las aguas en el centro de la laguna tienen una profundidad de unos 400 metros (Nisís Néa Kaméni, ‘Nueva Isla Kameni’),2​ haciendo así posible la navegación de todo tipo de buques. Los puertos de la isla están todos en la laguna, y la capital, Fira, cuelga de lo alto del acantilado, sobre la ladera que desciende hasta la laguna.

 

Arquitectura en Santorini

En Santorini, cada detalle es único y bello.   En su parte interior, donde antiguamente estaba el gran volcán, existen otra serie de islas más pequeñas pero muy bellas. Al oeste es escarpada y rocosa, destacando su gran precipicio sobre el mar, mientras que al sur va descendiendo lentamente hasta el mar, donde las playas de arena oscura enamoran al viajero.

Alojarse en Santorini tiene para algunos un aliciente más, y es que dispone de numerosos alojamientos pequeños, mediterráneos con encanto, con su terraza y vistas sobre la famosa y nombrada caldera.

El archipiélago de Santorini. Derechos al autor

Vista desde una terraza de Santorini

Vinos de Santorini

Santorini es  famosa, además, por sus especiales vinos.
En Santorini existen principalmente dos variedades de vino. El primero es blanco y seco, punzante y sensual, como de aguja. Servido joven, este vino, vivo y mineral, manifiesta el carácter volcánico del suelo, rico en azufre, que envejece al menos en 2 años. La otra variedad, el famoso Vinsanto, significa «vino de Santorini», uno de los vinos más antiguos del mundo.

Su fama remonta a los tiempos de Homero. Es un vino natural, dulce, sin adición de alcohol. Recomendamos probarlos y realizar parada en alguna de sus bodegas o lugares de cultivo, y sin duda, tomarse al menos una copa mientras se disfruta de las vistas de la caldera del volcán.

viñedo. santorini. derechos al autor

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